Kinesio-Integral

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sábado, 20 de agosto de 2011

Digitopuntura

La digitopuntura ó acupresión es una técnica milenaria, en la cual el terapeuta utiliza los dedos de las manos para presionar puntos muy específicos y precisos descriptos en la Medicina Tradicional China como puntos de acupuntura. Para ubicar estos puntos se toman como parámetro reparos óseos, musculares, tendinosos, huecos y depresiones corporales y medidas específicas.
Está científicamente comprobada la eficacia de la digitopuntura en los tratamientos del dolor de diferentes orígenes, afecciones emocionales, comportamientos adictivos, estética corporal, etc.
De acuerdo a la concepción china hay una energía vital (el chi) que fluye por el organismo a través de meridianos que recorren todo el cuerpo y que están  formados por los puntos anteriormente descriptos.
Cada meridiano y cada punto se asocian a un órgano, tejido, función corporal, emoción, etc.
Cuando hay un bloqueo u obstrucción a la circulación de energía, el cuerpo se enferma, al identificarse dichos bloqueos, por medio de una evaluación general del paciente, se planifica el tratamiento con reglas terapéuticas específicas y se aplica la técnica correcta de la digitopuntura, eliminando de esta manera el dolor, la afección  ó la enfermedad ya que esta terapia regulariza el equilibrio perdido desbloqueando la obstrucción a la circulación de energía y reestableciendo por lo tanto su flujo normal.
Según la Medicina Occidental, la digitopuntura produce una señal que es transmitida hacia diferentes centros nerviosos que integran esta información, produciendo una respuesta beneficiosa para el organismo ó sea un equilibrio físico y emocional (homeostasis). Por lo tanto se trata de integrar la Medicina Tradicional China con la Medicina occidental.

La digitopuntura entonces, requiere de ciertas pautas para que produzca resultados terapéuticos óptimos: conocimiento de los meridianos y su recorrido y funciones; conocimiento de los puntos de digitopuntura, su localización precisa y funciones; evaluación exhaustiva del paciente no sólo física, sino también emocional y energética; conocimiento de las reglas terapéuticas (criterios a partir de los cuales se eligen los puntos más apropiados para caso en particular ya que el precepto de esta técnica es que no hay enfermedades sino enfermos, abordando al paciente en su totalidad) y la aplicación correcta y criteriosa de la técnica (profundidad, intensidad, tonificar, dispersar, tiempos, que dedos utilizar, etc.).